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Alergias primaverales en bebes

asiento transportin bebe

Con la llegada de la primavera aparecen las temidas alergias. Estos procesos de malestar son muy frecuentes entre la población adolescente, pero cada vez afectan más a niños más jóvenes. Las alergias primaverales en bebés se suelen desarrollar entre los meses de marzo y junio, aunque debido al cambio climático, ya en el mes de febrero pueden darse algunos episodios.

¿Qué son las alergias primaverales?

Estos procesos son una reacción de defensa que pone en marcha el organismo frente a sustancias externas que se inhalan, se ingieren o se absorben a través de la piel. Una vez el cuerpo las detecta, se neutralizan de manera involuntaria.

En las personas que sufren alergia, lo que sucede es que el cuerpo reacciona de forma exagerada ante esta neutralización y provoca efectos nocivos en el propio organismo, que son los denominados síntomas de la alergia. El alérgeno más común en primavera es el polen, pero también hay quien sufre alergia a las gramíneas.

¿Alergia primaveral o resfriado?

A menudo, sufrir un proceso de este tipo puede ser confundido con un resfriado común o un catarro. Uno de los síntomas es la tos seca, el enrojecimiento de ojos y la congestión nasal. La diferencia entre catarro y alergia es que en el primer caso los síntomas desaparecen a los pocos días, mientras que con la alergia se mantienen e intensifican con el contacto con plantas.

Además de estos síntomas, se producen otros que sí son más propios de la alergia: picores nasales, de ojos, en la faringe, lagrimeo, conjuntivitis, asma y rinitis.

¿Cómo tratar las alergias primaverales en bebés?

Existen dos fórmulas para enfrentar las alergias primaverales. Una es acudir a tratamientos preventivos, aunque pare ello primero habrá que determinar qué alérgeno está produciendo esas reacciones. Los pediatras alergólogos suelen prescribir corticoides durante la primavera, para poner freno a esos síntomas.

La segunda opción es la de las vacunas, que consiste en administrar extractos de alérgenos en cantidad creciente para que la reacción ante el mismo de forma natural sea cada vez menor.

Prevención frente a las alergias

Más allá de los tratamientos médicos o farmacológicos, existen una serie de recomendaciones de gran utilidad para evitar los problemas asociados a las alergias. Es recomendable no acudir a zonas con mucha vegetación durante la primavera, también se aconseja no usar muchas texturas que atrapen el polen (peluches y textiles), o al menos lavarlas con mucha frecuencia.

En los días con mucho sol y viento es preferible no realizar actividades al aire libre. Cuando se viaja en coche, siempre hay que ir con las ventanillas subidas. Asimismo, conviene cambiar los filtros antipolen de manera frecuente. En la habitación del bebé, mantener las ventanas cerradas el máximo tiempo posible y protegerlas con mosquitera. Finalmente, no olvides tener siempre a mano broncodilatadores o antihistamínicos.

El consejo final con las alergias primaverales en bebés es visitar al pediatra ante la mera sospecha de un episodio de este tipo, para que el profesional pueda prescribir el tratamiento adecuado.

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